El Belén de 4º de Primaria en Tajamar

Alejandro Ángulo 4ºA de Primaria

            Érase una vez un colegio en la ciudad de Madrid, capital de España. Era un colegio muy grande y bonito, lleno de niños con ilusiones. Su nombre era Tajamar. Cuando llegaba la Navidad todo el colegio se preparaba y había un gran concurso de Belenes. Cada curso preparaba un Belén con diferentes objetos y figuras hechas de materiales muy originales, mandados por los profesores. Los belenes se exponían el último día de curso antes de las vacaciones de Navidad y se premiaba a los tres mejores de cada ciclo.

Aquel año, el curso de cuarto de primaria era muy divertido y estaba lleno de niños alegres, simpáticos y bastante estudiosos, aunque un poco traviesos. Ese año era el primero que no tenían libros para estudiar y trabajar en clase. La tecnología había llegado a Tajamar y los niños de cuarto de primaria estudiaban y daban clase con unos iPad. Dentro de estos aparatos estaban sus libros y también hacían ejercicios y ¡hasta exámenes! Los profesores, que también tenían iPad, proyectaban imágenes en el proyector que había en cada clase y así enseñaban lengua, matemáticas, inglés, science, música, etc…

Cuando se acercaba la Navidad y ya era Adviento, los profesores de cuarto empezaron a pensar en el Belén de ese año. Se estrujaron la sesera durante varios días para dar con una idea que fuera original y que representara a sus alumnos. Una mañana, después de mucho discutir, tomaron una decisión. El Belén de cuarto de primaria estaría hecho con tecnología, como su nueva forma de trabajar en el cole. Serían iPads!!!!!.
         
            Qué buena idea! Le decía D. Maxi a D. Luis!
            - ¿Cómo no se nos ha ocurrido antes?.  Comentó D. Raúl con D. Ricardo

Dicho y hecho. Los profes reunieron a los alumnos para explicarles cómo tenían que hacer iPads con cartón y goma Eva. Tenían que quedar como si fueran de verdad, como los que los niños tenían. Tomando las mismas medidas y colores. Después les dieron a cada uno una hoja en la que les decía la figura que cada uno tenía que elaborar y así se fueron a casa tan contentos a preparar con sus padres y hermanos el fabuloso y tecnológico Belén de cuarto.

Durante los siguientes días los niños y sus papás estaban muy ajetreados y algunos un poco “desesperados” porque no sabían cómo hacer la figura que les había tocado. Los grupos de WhatsApp de las clases estaban que ardían, los padres pedían consejos sobre cómo hacer sus figuras, y los tutoriales de YouTube aumentaban por cientos sus visitas.

Niños, padres y profesores lo dieron todo por su Belén. Las figuras fueron llegando a clase, todas muy elaboradas y bonitas. Durante un día entero los profesores con ayuda de algunos padres montaron su Belén en una de las clases, con música, luces especiales, no faltaba detalle.

Llegó el gran día. Tajamar abrió  sus puertas pero las clases ya no tenían mesas ni sillas, tenían nacimientos y figuras de todos los tipos.  En los patios no había niños jugando al fútbol, sino familias enteras haciendo cola para visitar los Belenes. El colegio entero era una fiesta.

El Belén de cuarto quedó precioso, junto al de los demás cursos. Quien ganó o no el concurso es lo de menos. Lo importante es la ilusión con la que todos lo hicieron para que el Niño Jesús sonriera desde el cielo, y que los niños de cuarto de primaria descubrieran que la tecnología también les puede acercar a Dios.

¡FELIZ NAVIDAD!

No hay comentarios:

Con la tecnología de Blogger.